

Escultura de dibujos animados para la exposición del Un, dos, tres
Escultura de dibujos animados
Ruperta, la calabaza del Un, dos, tres, a tamaño real y sobre su propio decorado. La hicimos para una exposición sobre el programa en un centro cultural de Zaragoza.
El encargo
El centro preparaba una exposición sobre el Un, dos, tres y necesitaba a Ruperta en la sala. El público la iba a ver a un palmo, y todo el mundo recuerda cómo es.
Lo difícil
Es un cuerpo grande y redondo sobre dos piernas finas y un bastón, y las tres puntas tenían que apoyar a la vez y a nivel con el suelo. Además, cualquier fallo en la cara, en las proporciones o en el color se habría notado.
Cómo lo hicimos, paso a paso
Del programa de televisión a la sala, en cuatro fases.
El modelo en 3D
La modelamos en 3D tal como salía en el programa, con la boca abierta, los mofletes y los ojos, y una postura viva, con los brazos sueltos y el bastón.
El equilibrio
Antes de fabricarla a tamaño real probamos el equilibrio con maquetas a escala. Con tanto volumen sobre unas piernas tan finas, no queríamos sorpresas en la sala.
La fabricación
La tallamos en poliespán, por piezas, hasta sacar la forma exacta del personaje. Las piernas y el bastón, tan finos, llevan refuerzo por dentro para aguantar el peso del cuerpo.
La pintura
La pintamos a mano, con degradados de naranja, sombras y brillos para que la calabaza no quedara plana. La boca, los ojos y los pliegues van a pincel.
La gente la reconocía nada más entrar en la sala, se acercaba sonriendo y se hacía la foto. Y aguantó firme toda la muestra.






