

Mascota corporativa en 3D para una administración de lotería
Mascota corporativa
Cañabot es el robot de la administración de lotería 477, en El Cañaveral. Lo fabricamos en nuestro taller para que recibiera a los clientes en la tienda, con el pulgar arriba y un guiño.
El encargo
Querían tener a su mascota en la tienda, igual que en su imagen de marca. Iba a estar en un local con gente entrando y saliendo todo el día, así que tenía que aguantar golpes y manos sin perder el brillo.
Lo difícil
Es un robot de superficies lisas y brillantes, y en una pieza así se nota cualquier junta o cualquier poro. La cara, además, tenía que parecer una pantalla, con los ojos y la sonrisa en verde agua sobre el azul oscuro.
Cómo lo hicimos, paso a paso
Del bloque de poliespán a la tienda, en seis fases.
Las piezas
Partimos el robot en piezas (botas, piernas, manos, cuerpo y cabeza) y las fresamos en bloques de poliespán. Cada parte sale con su forma exacta y el conjunto pesa poco.

Las piezas recién fresadas, antes de unirlas. La resina
Cubrimos cada pieza con resina. Le da una piel dura, y el poliespán de dentro ya no se marca con un golpe ni con el roce de cada día.

Piernas y cuerpo con la resina ya seca. El montaje
Unimos las piezas, comprobamos la postura y el equilibrio y rellenamos las juntas. Las manchas que se ven son del lijado, y desaparecen en el paso siguiente.

El robot montado, con las juntas lijadas. El aparejo
El aparejo tapa poros y marcas y deja todo de un mismo color. Lo lijamos a mano, una y otra vez, hasta que la superficie queda lisa como una pieza de fábrica.

La cabeza con el aparejo, lista para pintar. La pintura
Pintamos el blanco y el azul de la marca con acabado brillante, y después los detalles de la cara, que es lo primero que se mira.

La pantalla, recién pintada en azul. La peana
Va sobre una peana redonda en azul con el nombre y el número de la administración. Así llega a la tienda listo para colocar.

Terminado y sobre su peana.
Cañabot ya está en la administración, con el pulgar arriba. Es lo primero que ve quien entra a comprar un décimo.






